Erase una vez un valle llamado Baztán y un pueblecito llamado Elizondo
A él llegó una pareja que después de probar en distintos sitios y hacer de todos ellos su hogar, decidieron quedarse una temporadita a ver si les gustaba
Y les gustó,vaya si les gustó
Y cuando les visitaban sus familiares se quedaban enamorados de los paisajes,del olor, de la gente,de la tranquilidad...
Es raro encontrar sitios en los que la gente te saluda por la calle y te pregunta cómo estás.
O si se pone a llover te preste un paragüas el dependiente de la tienda y te diga "ya me lo traerás"
Anda,ves tú y déjale un paragüas al primero que lo necesite, a ver si lo vuelves a ver...
No hay que dejar de visitar las pasteleria Malkorra,su chocolate es un pecado...


Para dormir y para comer,un buen sitio es La Posada de Elbete,digamos que estás a un lado de un puente que pertenece a Elizondo,lo cruzas y estás en Elbete,osea que ahí mismo
No se puede abandonar esta posada sin probar sus pintxos de chistorra y las croquetas de queso.
Y si ya os quedàis a comer, los pimientos rellenos de hongos y las pochas,ay...qué rico...
En fin, para que veàis que no todo es comer,os dejo algunas de mis fotografìas personales que más me gustan,espero que las disfrutéis y ya me contaréis si os decidís a visitar este rincón del mundo, uno de mis preferidos
P.d: Pequeño, no sé si verás mis comentarios,he intentado como tres veces y parece que no hay manera, o eso, o te han llegado todos,Felicidades
Yoli